
Ayuda a mantener el hábito el que la misma persona le dé normalmente de comer, y que se haga en un espacio relajado, sin distracciones ni interferencias. También conviene no prolongar mucho el tiempo.
Una media hora es suficiente, y en el caso de que se muestre inapetente, es mejor no insistir y esperar a la próxima comida, sin dar «extras» entre horas, porque conviene mantener los horarios. No hay que forzar, apurar ni gritar. Comer debe ser algo placentero y rodeado de afecto.
En cuanto al sueño también hay que respetar la hora de acostarse, y preparar ese momento mediante una secuencia de acciones que conviene repetir cada día en el mismo orden: baño, cena, lavado de dientes, pis, pijama, despedirse del muñeco y del osito, beso de buenas noches…
Se trata de un rato especialmente afectivo en el que podemos incluir un cuento, una canción… sin demoramos demasiado, pero también sin apuro. No como un trámite para el sueño, sino dando toda su importancia a ese momento tierno de las buenas noches que lo ayudará a tener felices sueños.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación