
Sería ideal que durante los fines de semana el niño practicase algún deporte en el parque o en un gimnasio. También es muy beneficioso un masaje con un cepillo de cerda, realizando los movimientos hacia el corazón.
Sólo cuando los remedios caseros no den resultado, el médico recetará algún medicamento.
En ocasiones, puede ocurrir que la hipotensión esté provocada por una enfermedad específica. En este caso el niño no debe hacer ejercicio y será el médico quien indique el tratamiento a seguir.