Agregado en 23 October 2008

Hasta los tres meses, lo habitual es que no haya ningún problema: el bebé se despierta cada tres o cuatro horas, come y se vuelve a dormir.
Hacia los tres meses, el chiquito empieza a acomodar su ritmo de sueño al de los adultos (puede ser que duerma seis horas por la noche, aunque se despierta al amanecer), pero hasta los seis, aproximadamente, no tendrá perfectamente organizado su reloj biológico; es decir, no empezará a distinguir el día de la noche.
Aun así, ya podemos comenzar a sentar las bases del buen dormir. Es importante no cerrar del todo la persiana de su habitación mientras hace sus siestas (para que perciba la luz solar) y que se vaya acostumbrando a los ruidos habituales de la casa durante el día.
Por la noche es mejor que se acostumbre a la oscuridad y el silencio (para que aprenda a diferenciar el día y la noche) y que antes de acostarse papá o mamá introduzcan algún elemento que él empiece a asociar con el momento de irse a dormir: el baño, un rato tranquilo de juego… Seguir leyendo
Agregado en 19 October 2008

Hasta no hace mucho tiempo, para bañar al bebé recién nacido había que esperar a que se cayera el cordón y la herida estuviera bien cicatrizada. Sin embargo, en la actualidad, esta medida está cambiando.Algunos bebés reciben el primer baño el día que nacen (baño desinfectante que evita que algún germen del canal vaginal pueda dañarlo); otros no son bañados, ya que para muchos pediatras el unto sebáceo que trae el bebé es una excelente crema protectora.
Lo que se plantea es qué hacer a partir de ese momento. Actualmente, en muchos centros se está aconsejando bañar a los recien nacido aunque todavía no se les haya caído el ombligo.
Lo que no estaría mal, pero es importante saber que éste no es un baño común como el que se realiza una vez caído el cordón: simplemente, es un baño refrescante o higiénico, muy rápido y que no debe ser practicado todos los días.
Agregado en Bebes
Agregado en 28 August 2008

El recién nacido duerme unas 16 horas diarias, pero, claro está, no ininterrumpidas. En esta primera fase, que se prolonga hasta los tres meses, sus despertares y sueños están relacionados muy directamente con sus tomas.
Es decir, la alimentación del bebé hace que los períodos de sueño se sucedan aproximadamente cada tres horas: se despiertan cuando tienen hambre y permanecen así alrededor de una hora en la que se dedican, sobre todo, a mamar.
Poco a poco este tiempo se va incrementando, hasta que cumplen los tres meses y pueden permanecer hasta tres o cuatro horas despiertos después de comer.
En esta primera etapa no nos queda más remedio que tener paciencia: lo máximo que suele dormir un bebé de forma ininterrumpida son cinco horas por las noches. Sin embargo, también es cierto que los despertares suelen ser breves.
Agregado en Bebes
Agregado en 21 August 2008

El neonatólogo envía al recién nacido al especialista cuando se dan alguna de las siguientes circunstancias:
• Ha nacido con pocas semanas de gestación y bajo de peso (menos de 1.500 g).
• Ha nacido con una rara (en realidad muy rara) enfermedad congénita en los ojos: catarata, glaucoma, etc.
• La madre sufrió una infección durante el embarazo como, por ejemplo, toxoplasmosis, y el germen afectó al bebé.
El oftalmólogo pediátrico prescribe un tratamiento lo antes posible (a veces puede consistir en una intervención quirúrgica) para que el pequeño pueda aprender a ver sin obstáculos.
Agregado en Salud