Agregado en 23 October 2008

No es verdad que los trastornos visuales se agudicen en forma general durante el embarazo.
Ahora bien, sí hay constancia de que la miopía puede aumentar en este período (ocurre con cierta frecuencia), porque se produce un crecimiento del globo ocular. Estos cambios se atribuyen a las transformaciones hormonales características de la gestación (aunque no existen datos científicos que lo corroboren).
Es posible que el incremento de miopía se corrija después del parto. No está de más que la embarazada visite a su oftalmólogo (sobre todo si ya tiene un defecto de visión).
Agregado en 28 August 2008

Es primordial que el armazón sea muy liviano y que no sobresalga, así no se descolocan cuando acostamos al bebé a descansar en la cuna.
El puente, mejor de silicona, las patillas blandas y flexibles, que rodeen la oreja. Los cristales orgánicos (de plástico duro), son preferibles a los minerales, que se rompen con los golpes y caídas.
A la hora de comprarlos, conviene dirigirse a una óptica especializada en anteojos para bebés. Allí habrá varios modelos donde elegir. Cuando se dan cuenta de que con lentes ven mejor, no se los sacan para nada.
Al principio es normal que el bebé se saque los anteojos a cada rato, incluso a los adultos nos cuesta un tiempo adaptarnos a ellos. Hay que armarse de paciencia y ponérselos una y otra vez.
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Agregado en Bebes
Agregado en 28 August 2008

Si el especialista ha diagnosticado un defecto importante que puede alterar el desarrollo visual del chiquito. Esto es:
• Hipermetropía de más de tres dioptrías
• Miopía de más de una dioptría
• Una deformación en la curvatura de la córnea (astigmatismo)
• Si el bebé tuerce un ojo.
Las grandes diferencias de visión entre un ojo y el otro y el estrabismo deben corregirse cuando se detectan. Estos trastornos dan lugar a dobles imágenes, y como el cerebro no admite la doble visión, pone en marcha un mecanismo para suprimir la imagen del ojo que ve mal.
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Agregado en 21 August 2008

Aunque el bebé no puede colaborar, los médicos se las arreglan para descartar que sufre graves problemas desde el nacimiento. ¿Cómo lo hacen? Le muestran un cartón redondo formado por círculos concéntricos blancos y negros, que llama poderosamente su atención.
Luego mueven este objeto a un lado y otro. Así observan si el pequeño fija la mirada y si es capaz de seguir el movimiento del cartón con los ojos. También le enseñan una luz, primero fija y después en movimiento. Además, con una linterna se cercioran de que ambas pupilas se dilatan igual.
Con esas pruebas obtienen mucha información. Podemos hacernos una idea de si el bebé tiene un desarrollo visual adecuado y, sobre todo, constatar que no hay una diferencia significativa de visión entre los dos ojos; también podemos evaluar el movimiento ocular, explorar el fondo de ojo y observar que no hay estrabismo.
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Agregado en 21 August 2008

Muchas veces los padres se dan cuenta de que hay algo anormal en los ojos de sus hijos y lo comentan con el pediatra. Si el especialista detecta alguno de los síntomas que se exponen a continuación, recomienda consultar al oftalmólogo:
• El bebé no fija la mirada en las caras de las personas que le resultan familiares o en sus juguetes.
• Sus ojos no están alineados: uno está derecho y el otro se desvía, o incluso se desvían los dos.
• El tamaño o el aspecto de un ojo es diferente del otro. Una pupila es anormal.
• El bebé cierra los ojos cuando sale al sol.
• Siempre tiene lágrimas.
Y después de los seis meses? Seguir leyendo
Agregado en 21 August 2008

Muchos bebés nacen con una obstrucción del conducto lagrimal, un tubo que comunica los ojos con la nariz. Las lágrimas no pueden drenar, quedan acumuladas en los ojos (puede afectar a uno de los ojos o a los dos) y son un caldo de cultivo para los gérmenes que provocan conjuntivitis.
A veces esta obstrucción se corrige con unos masajes que los padres dan en la nariz del pequeño, sobre el conducto lagrimal.
Pero si éstos no son eficaces (bien porque la técnica es incorrecta, o porque se hacen donde no es), la obstrucción persiste y el chiquito sufre una conjuntivitis tras otra.
En ese caso, es necesario ir al oftalmólogo, quien corrige el problema introduciendo una sonda fina en el conducto lagrimal. Antes del sexto mes esta maniobra (que debe ser molesta, pero no dolorosa) se realiza en el mismo consultorio pero, pasada esta edad, se practica con sedación, en el quirófano.
Por eso siempre que el bebé tiene obstrucción del lagrimal, es recomendable resolverla lo antes posible.
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