La hipertensión en los niños es generalmente causa de una enfermedad orgánica. Puede ser una alteración del riñon, una enfermedad hormonal o del aparato respiratorio.
Los médicos coinciden en que la prevención de las enfermedades provocadas por la alta tensión debe empezar a edades muy tempranas. Esta prevención consiste en una alimentación racional, baja en grasa y azúcares, y rica en vegetales y ácidos grasos no saturados. Además se debe realizar un control periódico (anual) de la presión sanguínea.
En niños con un factor de riesgo mayor, estos controles deben hacerse con más asiduidad. Estos niños son los que presentan un sobrepeso notable, los que tienen un nivel alto de colesterol, los que tienen antecedentes familiares y los que han perdido a sus padres antes de que éstos cumpliesen 50 años, por infarto de miocardio o derrame cerebral.
En suma, la próxima vez que lleves a tu niño al pediatra pídele que mida su tensión arterial. Es por la tranquilidad de todos.
