Agregado en 27 mayo 2008
Tags: mellizos

Es bueno que cada uno de los mellizos se sienta reconocido por lo que es, por lo que le gusta, por lo que expresa y no sólo por ser hermano de alguien que tiene una cara igual a la suya y del que se supone que debe ser igual en todo lo demás. Este trabajo de diferenciación, que les corresponde a los padres, es arduo y comienza con el nacimiento.
Si son de distinto sexo el asunto se simplifica porque ya están discriminados espontáneamente. Por eso, cuando son del mismo sexo y hay peligro de confundirlos desde que son bebés, es necesario valerse de ciertos trucos (pulseritas, aros, o cualquier otro detalle). Y así, sabiendo quién es quién, será más sencillo darse cuenta de qué es lo que prefiere cada uno, y de qué modo especial se manifiesta.
A los pocos días de nacer mamá y papá ya saben que uno es más llorón que el otro, o más dormilón, o más comilón, y que reacciona ante ciertos estímulos de manera diferente. Estos son datos que surgen de la observación y del contacto con uno y otro separadamente. Seguir leyendo

Cuando los chicos inician las actividades sociales aparecen otras alternativas para los padres. ¿Es bueno que integren el mismo grupito rodante? ¿Que compartan la sala del Jardín? ¿Que estén en la misma aula en la escuela?
La enseñanza de que a los mellizos hay que diferenciarlos suele ser tan fuerte que a algunos papas se les va la mano. Es necesario entender que son hermanos con un vínculo muy particular y que no hay por qué romperlo temiendo que se peguen demasiado.
No se trata de actuar compulsivamente sino de prestar atención a lo que los chiquitos hacen, y reconocer si hay ratos en que juegan solos, si siempre requieren la presencia del hermanito, si son capaces de quedarse en casa con otra persona mientras mamá sale con uno de ellos. Seguir leyendo
Agregado en 23 mayo 2008
Tags: mellizos

La competencia entre hermanos en un hecho habitual, normal e inevitable. No podemos pretender que los chicos vivan en una campana de cristal, separados de las actitudes competitivas que existen dentro de la sociedad. En el caso de los mellizos esa contienda por el poder tiene características particulares.
o compiten desaforadamente y se matan por ver quién es el que puede, o se traban y hay uno que se fija en el lugar del que siempre gana, mientras el otro cede terreno, no pelea y se resigna con su papel de eterno perdedor. Si los padres no se dan cuenta a tiempo, esto puede estereotiparse y ser muy difícil de modificar.
Intentar que sólo sean hermanos que se enfrentan sin que el triunfo sea de antemano para uno.
Agregado en 23 mayo 2008
Tags: crianza, Hermanos

Otro de los mitos que se aplican en estas circunstancias es el que proclama: mejor, así se crían juntos, lo que es como meterlos a los dos en una bolsa y dejar que su crecimiento sea “en bloque”, sin respetar las diferencias.
A veces este comentario no es más que una justificación frente a uno mismo y frente a los demás, o un modo de negar las dificultades. Por otra parte, no hay una ley que diga cuál es la mejor diferencia de edad entre los hermanos; eso se reconoce a lo largo de la vida.
Aunque siempre se espera un tiempo razonable entre uno y otro por las complicaciones cotidianas que trae criar a dos hijos muy seguidos. Además de las cuestiones prácticas, ya que mamá debe estar con ellos todo el día, sin salir a trabajar, cosa que no todas las familias pueden permitírselo. Seguir leyendo
Agregado en 23 mayo 2008
Tags: mellizos

La tendencia a los roles estereotipados es bastante común entre los hermanos. Si uno es buen alumno, el otro no; si uno es simpático, el otro es hosco; si uno es rebelde, el otro es sumiso… Y mamá y papá colaboran a menudo para que queden fijos en estos lugares.
“Mariano nunca tuvo problemas en la escuela; en cambio, Fabián siempre necesitó maestra particular”. Y Fabián queda ahí, rotulado, a veces ‘de por vida”, como “el que tiene dificultades”, encasillado en una categoría que adquirió porque alguna vez mostró algún altibajo en su rendimiento escolar. Estos rótulos se favorecen aún más cuando son mellizos.
Si sus padres juegan a que entre los dos forman uno, y que son cara y contracara, es frecuente que cuando uno de los hijos empiece a marcar una línea lo fijen en ella y quede así como el “débil”, “el simpático”, “el desobediente”, mientras su hermano exhibe la etiqueta opuesta. Seguir leyendo
Agregado en 30 abril 2008
Tags: celos, Hermanos

“Pobre… tan chiquito y ya con un hermano” ¡Cuántas veces lo escuchamos! La expresión está cargada de predicciones y pretende anticipar el futuro de ese chico: que va a quedar desatendido, o casi abandonado, que la madre no le va a poder seguir dando de mamar, que ni siquiera va a tener tiempo de ser bebé porque el otro le va a ocupar su lugar…
Es cierto que es difícil vincularse con un hijo de pocos meses, conocerlo, atender a sus demandas y al mismo tiempo vivir la sensación, las fantasías y el cambio del cuerpo que significa un nuevo embarazo. Nadie puede negarlo.
También es cierto que en esta primera etapa de su vida, es bueno que un chico sea atendido, considerado y único centro de atención de sus padres, pero si las cosas no se dan según este modelo ideal no se desencadena el fin del mundo.
Habrá que tomar recaudos muy especiales para no perjudicar a ninguno de los dos. Para eso los papas tratarán de encarar el asunto con calma, paciencia, colaboración, comprensión mutua y mucho, mucho cariño. Seguir leyendo