
En torno de la comida circula mucha información, por el peligro de contraer enfermedades como la toxoplasmosis, listeriosis o salmonelosis. Para las dos primeras hay tratamiento antibiótico, si se detectan a tiempo, que evita o limita el contagio del futuro bebé. Además conviene que la embarazada mantenga una dieta equilibrada con alimentos sanos.
Toxoplasmosis. Se contrae comiendo carne cruda de animales infectados, sobre todo cerdo. Se recomienda no comer carne cruda durante el embarazo, lo que incluye embutidos. El toxoplasma se destruye a una temperatura de 61 grados mantenida durante 4 minutos, por lo que cocinando bien los alimentos se evita el peligro.
Listeriosis. La listeria es una bacteria que se encuentra en algunos alimentos y que normalmente podemos portar en nuestro cuerpo sin enfermar. Durante el embarazo existe más riesgo de contraer la listeriosis debido a los cambios hormonales, que afectan al sistema inmune. Para evitarla, se recomienda no consumir pescados ni mariscos ahumados, salvo que sean ingredientes de un plato cocido. Tampoco conviene comer quesos hechos con leche no pasteurizada ni beber leche cruda, por el riesgo de brucelosís.
Salmonelosis. Tener cuidado con los huevos y la mayonesa, y lavar bien la fruta y la verdura: con un chorro de vinagre por litro de agua.

La hipertensión en los niños es generalmente causa de una enfermedad orgánica. Puede ser una alteración del riñon, una enfermedad hormonal o del aparato respiratorio.
Los médicos coinciden en que la prevención de las enfermedades provocadas por la alta tensión debe empezar a edades muy tempranas. Esta prevención consiste en una alimentación racional, baja en grasa y azúcares, y rica en vegetales y ácidos grasos no saturados. Además se debe realizar un control periódico (anual) de la presión sanguínea.
En niños con un factor de riesgo mayor, estos controles deben hacerse con más asiduidad. Estos niños son los que presentan un sobrepeso notable, los que tienen un nivel alto de colesterol, los que tienen antecedentes familiares y los que han perdido a sus padres antes de que éstos cumpliesen 50 años, por infarto de miocardio o derrame cerebral.
En suma, la próxima vez que lleves a tu niño al pediatra pídele que mida su tensión arterial. Es por la tranquilidad de todos.
Agregado en 12 junio 2008
Tags: dieta, mujer

Ya no hay pretextos para seguir con esos molestos kilitos de más: una buena dieta los elimina y mejora los majos hábitos alimentarios. Algunas sugerencias.
Durante mucho tiempo se pensó que la gordura era sinónimo de buena salud. Las madres se preocupaban si sus hijos no exhibían la cara redonda como una galleta y varios rollitos distribuidos por todo el cuerpo.
También en los adultos el exceso de tejido adiposo era una marca que garantizaba que se estaba joven y sano. Las figuras escuálidas, los rostros angulosos, la ausencia de grasa se asociaban con la enfermedad y la vejez.
Una silueta rozagante y vital era lisa y llanamente una silueta redondeada. Más tarde, los códigos estéticos dieron una vuelta de tuerca memorable y dictaminaron una silueta de sílfide, absolutamente lejana de aquella rolliza; entonces los gorditos se enloquecieron para alejar de cualquier modo los kilos que sobraban.
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