Agregado en 19 October 2008

Desde los dos años, la mayoría de los chicos está en condiciones de empezar a retener y eliminar a voluntad su materia fecal. Cuando esto no se logra, decimos que el pequeño sufre de encopresis. Si ya ha aprendido a ir al baño, y empieza a ensuciarse o presenta incontinencia fecal, tiene encopresis secundaria para diferenciarla de la primaria, en la que nunca se ha controlado.
Síntomas de la encopresis
En ambos casos, el síntoma es semejante. No se retiene la materia fecal y el pequeño se ensucia sin aparente percepción de lo que está sucediendo.
Tratamiento de la encopresis
En el caso en que el niño no haya podido controlar nunca (encopresisprimaria), habrá que descartar algún problema neurológico. Por suerte, esta situación es bastante infrecuente y la mayoría de los casos de encopresis primaria o secundaria responde a un componente emocional o psicológico.
Cuando un niño está constipado o presenta estreñimiento crónico, puede haber escurrimiento de materia fecal y ensuciarse. De ningún modo éste es un caso de encopresis El estreñimiento se manifiesta con dolor y requiere para su resolución un tratamiento específico a partir de enemas y vaselina líquida, acompañado de un cambio en la dieta (alimentación rica en fibras: frutas, verduras, salvado…).
Agregado en Niños
Agregado en 12 June 2008

Causas del trastorno: Aunque, de una parte, puede deberse a una alteración orgánica por la que no se consigue controlar el esfínter anal (músculo responsable de la apertura y el cierre del ano), en la mayoría de los casos el origen de la encopresis se relaciona con un entrenamiento defectuoso en la adquisición de los hábitos higiénicos.
Mientras que en la encopresis primaria la causa suele ser un descuido en el aprendizaje de la limpieza por una madre excesivamente indulgente, en la secundaria este aprendizaje a menudo es impuesto antes de tiempo por una madre demasiado exigente.
En este caso, el niño responde inicialmente bien a las expectativas de la madre, pero más tarde un acontecimiento difícil de asimilar, nacimiento de un hermano, separación de la madre al empezar en la guardería, despierta en él sentimientos ambivalentes hacia ella, que pueden desencadenar el trastorno.
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Agregado en 27 May 2008

A los dos o dos años y medio, el niño ya debería controlar sus deposiciones; pero si a partir de los 3 años todavía no lo ha conseguido, hay que empezar a vigilar esa conducta que se considera una patología cuando el pequeño tiene ya los 4 años. La encopresis puede ser diurna o nocturna, siendo esta última menos frecuente.
También puede ser primaria o secundaria: si el niño nunca ha controlado sus defecaciones o si el trastorno aparece cuando ya había logrado regularlas.
Carácter del niño encoprésico: Existe una serie de rasgos comunes en estos pequeños. Suelen ser muy sensibles a la frustración, inseguros e inhibidos, ansiosos e inmaduros. Con la madre son muy dependientes, pero en su relación con ella hay una mezcla de sentimientos negativos y positivos que, a veces, se desencadenan a raíz de un acontecimiento especial.
Agregado en Salud