
El nacimiento del bebé genera todo tipo de temores en las embarazadas, en especial cuando se trata del primer hijo. El miedo al dolor es uno de los más frecuentes, pero hay también otros asociados a éste: miedo a lo desconocido, miedo a que surjan complicaciones, miedo a que el bebé no nazca sano e incluso miedo a no estar a la altura de las circunstancias cuando llegue el momento.
Las mejores herramientas de que dispone la mujer para afrontar sus temores son una información completa y real de lo que ocurre en el parto y una buena preparación física y anímica. Estas son, precisamente, las principales funciones de los cursos de preparación para el parto, de ahí la conveniencia de asistir.
Los profesionales que imparten las clases (normalmente parteras y/o psicólogos), así como el ginecólogo que lleva el embarazo son las personas más indicadas para resolver las dudas. Seguir leyendo







