
Las normas establecen que éstas deben cumplir una serie de requisitos:
• El pavimento puede ser de arena o de gravilla fina de unos 30 centímetros de profundidad, o de losetas de caucho reciclado, nunca de cemento ni de otro material demasiado duro.
• Las fijaciones no tienen que estar a la vista, sino incrustadas o enterradas, lo mismo que las bases que sostienen los equipos. Si sobresalen, los chicos pueden hacerse daño si se caen sobre ellos.
• Los clavos y tornillos de los aparatos deben tener un tamaño inferior a ocho milímetros, ser redondeados o estar protegidos con tapones de plástico inyectado, y no deben sobresalir.
Los tornillos y clavos de cabeza redondeada son los más seguros.
• Los tubos huecos y demás orificios, como los que puede haber entre barandillas, deben estar perfectamente tapados.