
El posparto es el momento ideal para explorar otras formas de contacto que no tengan que ir encaminadas necesariamente hacia el coito, ni siquiera hacia la actividad sexual en mucha ocasiones. Así como la mujer puede sentirse reacia hacia la penetración por las molestias físicas que pueda notar y la falta de deseo primario, se siente querida y experimenta sensaciones agradables de placer con el contacto prolongado, las caricias lentas…
Estas sensaciones pueden ayudar a su compañero a disfrutar de una forma de placer a la que el hombre no está acostumbrado, ya que su instinto y sus hormonas lo suelen empujar hacia el coito, y no ha aprendido a dejarse llevar por otras experiencias, ni a disfrutar de ellas.
Además, probablemente, habrá muchos de esos momentos, cada vez más a medida que transcurran los meses, en que esas sesiones de mimos sin objetivo terminen en una relación más explícitamente sexual, ya que una cosa puede llevar a la otra.Como en todo, hay excepciones. Algunas mujeres se atreven a veces a comentar que precisamente durante el posparto de sus hijos es cuando más deseo sexual han experimentado. Es una suerte tener esa experiencia, y probablemente tiene bastante que ver con cómo es la relación de pareja, cómo se vive la propia sexualidad, haber disfrutado el parto y un buen reajuste de la relación después de la llegada del bebé.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación