
Puede ocurrir en el bosque, en el monte, en una marcha por el campo, yendo de camping o en cualquier tipo de excursión por un sitio desconocido.
Y según los especialistas en este tema, lo primero que siente un niño que se pierde es pánico, ganas de salir corriendo y necesidad de descargarse de todo lo que lleva encima y le pesa. Algunos se asustan de los extraños y piensan que lo mejor es esconderse y otros temen el castigo que sobrevendrá cuando los encuentren.
Un minuto parece una eternidad. Los que se extravían pierden la noción del tiempo y un ratito les puede parecer una hora. Lo mejor, como en tantos otros aspectos de la vida, es estar prevenidos e informados antes de que sea demasiado tarde. Hemos elaborado una lista de precauciones que pueden ser muy útiles.
• Explícale a tu hijo que nunca se debe emprender una marcha sin compañía. Es mejor ir acompañados. Por otra parte, siempre hay que avisar a alguna persona mayor en qué dirección se irá.
• Puedes utilizar una técnica muy sencilla para quedarte con las huellas de tu hijo. Coloca un paño en el suelo y encima un trozo de papel de aluminio. Dile al niño que pise con ambos pies sobre el papel. Guarda el dato por si el niño se pierde.
• Aconséjale que observe la señales del camino, una marca de un árbol, un grupo de piedras, etc. Esto debe hacerse mirando hacia atrás, una vez que se ha pasado la señal elegida, porque al volver sobre sus pasos es lo que en realidad verán.
• Dile que en el caso de que se pierda puede hablar con extraños. En estas ocasiones sí es aconsejable.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación