
El clásico problema o duda de ¿cúanto darle de comer? ¿le estoy dando mucho? ¿está pasando hambre? Nunca se llena! Me pide comida todo el tiempo!
Deben comer de todo, sí, pero ¿cuánto? Aunque a la abuela le parezca que haya que terminar todo lo que hay en el plato (que suele ser muchísimo para el chico), puede ser que la obsesión porque el pequeño «coma muy bien» termine teniendo el efecto contrario del deseado.
Los chicos no tienen la capacidad para ingerir la misma cantidad de alimentos que los adultos, básicamente porque su tamaño no se lo permite.
Por eso no conviene forzarlos a comer más de lo que pueden. Aunque el otro lado de la balanza tampoco es bueno: darles cantidades demasiado escasas para que no engorden ralentizará su crecimiento.
Entonces ¿cuál es la medida? Según los especialistas, la «fórmula secreta» la guarda el propio chico. Cuando no quiera más significará que ya está satisfecho, y si después de comer dice que sigue teniendo hambre, ¿por qué no darle un postre? De esa forma las porciones se ajustarán a lo que necesita.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación