
Para mantener la tradición cultural de nuestro entorno, nada mejor que esta actividad. Un día a la semana asiste al aula una abuela o un abuelo (o algún otro familiar) y cuenta a los chicos una historia de cuando ellos eran pequeños o les lee un cuento de tradición oral.
Estos encuentros entre distintas generaciones son muy ricos para todos: los pequeños aprenden mucho y los mayores se sienten muy bien al darse cuenta de todo lo que son capaces de aportar.
A cada edad sus cuentos! Para despertar su afición a la lectura los libros que les propongamos tienen que responder a sus intereses, gustos y necesidades, y estar ajustados a su nivel evolutivo.
Un libro es un magnífico regalo, pero también es algo que se puede comprar porque sí, sin tener que esperar a que llegue una fecha señalada o un acontecimiento especial. Conviene que nos acompañen a la librería y escojan con nosotros las lecturas familiares.

