
Es la edad de los ensayos de comportamiento. Nosotros somos su público, y de nuestras reacciones dependerá su papel real en la vida. “Todos los días me pide un juguete nuevo”; “Cuando vamos a hacer las compras, no deja de protestar y llorar hasta que consigue una chuchería”; “Se le antoja todo y arma un escándalo si no le damos lo que pide”.
La insatisfacción infantil es motivo de consulta de la mayoría de los padres y constituye un aspecto de vital importancia en la educación de los hijos. Los chicos prueban a los padres, necesitan saber cuál es su poder y el lugar que ocupan dentro de la familia.
Y de esas tentativas aprenden rápidamente que utilizando un comportamiento determinado pueden salirse con la suya: insistiendo, poniéndose pesados, llorando, gritando…

