
“Mi hijo, de un mes y medio, siempre le costó mamar. A los 15 días comencé a ayudarlo con la mamadera, pero su rechazo por el pecho aumentó. Entonces le di la leche de fórmula con una cucharita. Gracias a este método mama más tiempo y yo tengo más leche, pero prefiere la cuchara al pecho. Es muy estreñido y el biberón agrava su problema.”
Intenta sacarte la leche y dársela con la cuchara (en vez de la artificial), así podrías evitar el problema del estreñimiento de tu hijo. Para conseguir que vuelva a tomar el pecho, no debes forzarlo nunca a mamar ya que se enojaría mucho.
Es preferible alimentarlo primero con cuchara y ponerlo al pecho cuando esté más tranquilo. Comprueba que su postura sea la correcta (te resultará muy útil ponerte en contacto con un grupo de apoyo a la lactancia).
Cuando comience a mamar mejor, podrías probar de ofrecerle cada vez menos leche con la cuchara. Dale primero el pecho y, si se queda con hambre, la leche con la cuchara. Pero, si observas que está más o menos satisfecho, no le ofrezcas nada más. La idea es que mame muchas veces y que solamente le des la cuchara cuando sea imprescindible. Verás como poco a poco lo irá dejando.

