
Más que de una orientación al parto se trata de una combinación de ejercicios adaptados a las necesidades del embarazo, por lo que no se incluyen los aspectos teóricos habituales de la preparación convencional.
Constituyen un buen complemento de las clases tradicionales (aunque no las sustituyen), sobre todo para personas ya iniciadas en esta práctica: las teorías de los filósofos sobre el llamado parto sin dolor se basa en las técnicas de relajación del yoga y, de hecho la mayoría de los cursos comunes ya incluyen varias posturas clásicas de esta doctrina hindú.
Realizar un curso de yoga durante el embarazo tiene muchas ventajas: descarga las tensiones y recarga el cuerpo de energía. Además, aunque algunas posturas son complicadas en esta etapa, los ejercicios ayudan a combatir las molestias típicas de la gestación.
Pero, cuidado, practicar yoga por cuenta propia, en casa y sin un maestro especializado no es en absoluto recomendable y menos aún durante el embarazo.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación