
Lo habitual y más recomendable es aplicar la peridural cuando el parto está ya iniciado, es decir, cuando las contracciones son regulares, dolorosas y la dilatación alcanza los cinco centímetros. Se hace así para evitar que afecte a la dinámica del parto, lo ralentice o incluso lo pare.
El ginecólogo hace la propuesta, pero el que finalmente decide es el anestesista. Es él quien evalúa cómo va el proceso de parto y si la mujer es apta y está preparada.
La punción se realiza entre dos vértebras lumbares, normalmente entre la segunda y la tercera o entre la tercera y la cuarta. Se limpia bien la zona, se aplica un anestésico local y se introduce una aguja que luego se retira, con un catéter que permanece, por el que circulará la anestesia durante el parto.
La dosis justa es la que elimina los dolores a la madre, pero le permite sentir las contracciones y colaborar en el parto. Este equilibrio, sin embargo, no es tan fácil de conseguir. El límite para ponerla suelen ser los ocho centímetros de dilatación, ya que la técnica requiere unos preparativos y la anestesia necesita de 10 a 20 minutos para hacer efecto.¿Y si no me la aplican?
En las consultas previas con el obstetra, la embarazada debe comunicarle cuál es su decisión respecto de la aplicación de la anestesia peridural. Inclusive, si aún no sabe cómo va a reaccionar en ese momento, para que él tome los recaudos necesarios.
11 May, 2009 a las 12:18 pm
Hola,
Mi pregunta es la siguiente:
Si se tiene una escoliosis leve, ¿ es recomendable la peridural en un parto ? o tien nada que ver ?
Un saludo
Gracias