
- Los bebés no son tan frágiles como parecen, se puede ir con ellos a muchos sitios, yo iba incluso al cine. A diario, en la primera sesión, apenas hay gente.
- Si el bebé se queda en buenas manos, no hay problema en salir. Solo tienes que estar dispuesta a marcharte sin remordimientos.
- No tienes que renunciar a tus amigos de siempre, aunque no tengan hijos. Yo organizaba encuentros en casa. El único requisito es no hablar todo el tiempo de tu hijo.
- Cuando se necesita compañía, hay que buscarla. Puedes poner un aviso donde puedas para buscar madres primerizas que, como tu, necesiten buenas amigas.

