
La dificultad respiratoria que puede sufrir un bebé al nacer se da por una hipertensión pulmonar o síndrome transitorio de dificultad por el cigarrillo. El fumar durante el embarazo puede producir una disminución en la circulación placentaria y bebés de bajo peso (desnutríción fetal).
Cuando se está amamantando, es conveniente no fumar ni tomar bebidas alcohólicas, ya que la nicotina de los cigarrillos y el alcohol pasan a través de la sangre a la leche materna y, por ende, a su hijo. Claro que esto se produce cuando se realiza en exceso.
De todos modos, debes tener cuidado, ya que los ambientes con humo perjudican al bebé y también puede suceder que él rechace el pecho por no reconocer a su mama: el olor a cigarrillo se impregna en la ropa o queda en las manos.
Por la edad que tiene, tu hijo debe estar transitando por la angustia del octavo mes: una situación normal en los bebés. En esta época de su vida, les cuesta dormirse o se despiertan con terror nocturno, lo que muchas veces les impide seguir durmiendo.
Sólo con cariño, paciencia y mucho afecto, retornará a su sueño habitual. Consulta con el pediatra para confirmar esta hipótesis y de esa forma estarás más tranquila y podrás ayudar mejor a tu bebé.

