
Minimizar el efecto negativo de las extravagancias propias o ajenas requiere diálogo, flexibilidad y tolerancia. Estas virtudes son además parte imprescindible de cualquier convivencia armoniosa. Claro que ¿cómo hablar con el otro sobre sus manías y excentricidades sin herir su susceptibilidad?
No es fácil decirle que ciertas manías suyas nos sacan de quicio, pero es mejor encontrar el modo de hacerlo, si su comportamiento puede llegar a provocamos un estallido.
Una buena fórmula sería preguntar primero si el otro encuentra insoportable algunas de nuestras manías y mostrarnos dispuestos a hacer lo posible por cambiar. Y, a continuación, preguntar si es consciente de sus mamas.
Por otro lado, también conviene aprender alguna técnica de relajación como respirar profundamente con los ojos cerrados y contar hasta veinte, antes de decirle de malos modos que deje de hacer ruido con el pie en el piso o que pare de rascarse con tanta furia. Cualquier técnica de relajación nos ayudará a controlar nuestro malestar ante las pertinaces manías del otro, por más extrañas que sean.
Aprender a relajarnos contribuirá a que tengamos unos instantes para reflexionar sobre por qué nos molestan sus manías y qué recuerdos inconscientes nos evocan. También conviene recordar que nuestra pareja las repite sin darse cuenta y que no lo hace a propósito ni para sacamos de quicio.
Pero siempre hay un límite para la tolerancia. Y aguantar lo inaguantable no sirve de nada. No se deben tolerar rarezas que impliquen falta de respeto o trato despectivo, ni que socaven la autoestima o sitúen al otro en un papel de objeto, demostrando que no se tienen en cuenta sus sentimientos, deseos y necesidades.
Cuando se trata de tics nerviosos como comerse las uñas o dar golpecitos con los nudillos en la mesa, lo mejor es ir a un psicólogo para descubrir su origen y hallar un tratamiento que los atenúe o los haga desaparecer.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
27 abril, 2009 a las 7:51 pm.
Hola, tengo 20 años y hace 5 meses me casè, mi esposo tiene 35 años, es un hombre muy lindo, pero hay algo que no nos deja tener paz, y es que debido a su experiencia y a mi poca experiencia tenemos mucho conflicto, por ejemplo, estoy cocinando y se va y me dice que el arroz no lo haga asi , que queda mejor de esta forma, estoy haciendo la carne, y yo la tapo y me dice que no lo haga, por que es mejor asi, tiendo la sabana de una forma y me dice que lo haga de otra forma, tiendo la ropa de una forma y me dice que lo haga de la otra forma, de verdad ya no lo soporto mas, y debido a eso ya mantenemos en mucho conflicto, el herror es mio ? por no dejarme orientar o es de el ?? la verdad no se
21 junio, 2009 a las 3:22 am.
Tengo problemas con mi pareja desde que tuvimos a nuestra hija( 18 meses). Ella nos cambio la vida,es muy mimada por los dos, pero me doy cuenta que ambos estams camviados en la relacion de pareja( en las cosas del hogar y en la intimidad), Yo desde que tuve a ella me cambio muchisimo la vida, ella me llevaba mucho tiempo , recien ahora es como que me deja hacer mas cosas, cambie mucho con la limpieza en la casa y a mi marido lo enferma eso, es muy meticuloso con la limpiesa y yo asume que desde que tube a la nena no le doy mucha bolilla a la casa, recien ahora empese a organizarme un poco,pero no al 100 porciento, y sin darnos cuenta peleamos por lo mismo. El trabaja desde las 8 am hasta las 22hs que llega a casa. Trato en o posible de limpiar pero pero no le doy mucha bolilla, eso si la comida siempre la tiene lista. que hago ?? necesito un Psicologo yo o ambos??